25 feb. 2009

EDH y El Faro coquetean con La Jaula

Ya estoy cansado de El Diario de Hoy y de El Faro.

En cuanto al primero de estos dos medios mencionados, en la edición de este día, como tema de portada, aparece, con la alegría que le da al medio la noticia, el siguiente párrafo:

"A sólo 19 días de las elecciones, el candidato presidencial de ARENA, Rodrigo Ávila, supera en preferencias electorales a su contrincante del FMLN, Mauricio Funes, por casi un punto porcentual, de acuerdo..."

Por otra parte, El Faro publica esta semana el párrafo siguiente:

"La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), aún sin casarse con números, estimó que la economía salvadoreña creció sólo un 2.6% en 2008, es decir, también abajo del 3.2% que asegura el gobierno."

Ya me cansé, y parece que no entienden. La palabra "solo" ya no se tilda a menos que exista un riesgo GIGANTE de anfibología o duda.

Que cuál sería un riesgo en el que sí deberíamos tildar o no a partir de lo que queremos decir, pues por ejemplo: "él fue solo al parque" o "él fue sólo al parque". En estos ejemplos, depende de lo que queramos decir ("solo", sin compañía; "sólo", adverbio sustituible por "solamente"), lo tildaremos o no.

Por favor, señores de El Diario de Hoy y El Faro, tomen nota. Es un poco cansado tener que explicarlo a cada rato.

Si no, lo que procederá será dejarlos "solos" en La Jaula.

10 feb. 2009

Recomendación Fundéu: «atentar contra», no «atentar a»

La Fundación del Español Urgente recuerda que el verbo atentar debe ir seguido de la preposición contra y no de la preposición a.El verbo atentar es intransitivo, por lo que no puede tener complemento directo. Con este verbo, aquello que resulta dañado se expresa precedido de la preposición contra: «Esta disposición atenta contra los principios constitucionales»; «ETA ha atentado contra la sede de la EiTB».
Como el objeto del atentado no es el complemento directo de atentar, no es apropiado anteponerle la preposición a, como en estos titulares: «El muñeco de vudú de Sarkozy atenta a su dignidad, pero se autoriza su venta»; «Google, denunciada por atentar a la privacidad de sus usuarios».Resulta igualmente incorrecto omitir la preposición contra: «El proyecto sometido a consulta no debe atentar derechos fundamentales del sujeto».La Fundéu BBVA recuerda que en todos estos casos se debería haber empleado la preposición contra: «el muñeco atenta contra su dignidad»; «atentar contra la privacidad de los usuarios»; «atentar contra derechos fundamentales del sujeto».

9 feb. 2009

Sobrevivencia o supervivencia

Recientemente, Sandra Barraza, recurrente columnista de La Prensa Gráfica, publicó en el titular de su texto la palabra "sobrevivencia".

Seré breve: el catálogo lexicográfico que, guste o no, dicta la norma actual es el Diccionario de lengua española. En él, la palabra "sobrevivencia" no está registrada. Desde un punto de vista lingüístico no se puede decir que esa palabra "no existe", porque el uso determina su existencia. Lo que sí se puede y se debe decir es que la palabra registrada y tomada como norma es "superviencia".

Por ser un medio de comunicación, La Prensa Gráfica debería saber esta regulación y apegarse a ella; sin embargo, no lo ha hecho.

2 feb. 2009

Los cambios

Desde hoy, Huele a Error entra en una serie de cambios. La crítica seguirá existiendo, pero se pretenderá además ser didáctico con la recolección de artículos útiles para periodistas y para todos aquellos interesados en el correcto uso del lenguaje. Además, ya contamos con un correo electrónico exclusivo para el uso del blog, en el que además de consultas se podrán solicitar talleres de redacción, todo esto debido a la demanda de los lectores.

Habrá más cambios de a poco.

Erick Rivera

Primera serie: uso de mayúsculas, según el Diccionario Panhispánico de Dudas

2. Uso de mayúsculas en palabras o frases enteras

2.1. Se escriben enteramente en mayúscula las siglas y algunos acrónimos: ISBN, OTI, ONG. Se escriben en minúscula, en cambio, los acrónimos que el uso ha convertido en sustantivos comunes: láser, radar, uvi. Cuando los acrónimos son nombres propios y tienen más de cuatro letras, solo se escribe en mayúscula la inicial: Unicef, Unesco. (→ sigla, 5b).

2.2. Se utiliza la escritura en mayúsculas con el fin de destacar determinadas frases o palabras dentro de un escrito. Así, suelen escribirse enteramente en mayúsculas:

a) Las palabras o frases que aparecen en las cubiertas y portadas de los libros impresos, así como los títulos de cada una de sus divisiones internas (partes, capítulos, escenas, etc.).
b) Las cabeceras de diarios y revistas: EL UNIVERSAL, LA NACIÓN, TIEMPO.
c) Las inscripciones en lápidas y monumentos.
d) En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias—, el verbo o verbos que presentan el objetivo fundamental del documento: CERTIFICA, EXPONE, SOLICITA.
e) En textos de carácter informativo, las frases que expresan el contenido fundamental del escrito: Por orden expresa de la dirección, se comunica a todos los empleados que, a partir de ahora, ESTÁ PROHIBIDO FUMAR DENTRO DE LAS DEPENDENCIAS DE LA EMPRESA.
f) Los textos de los carteles de aviso, para asegurar su visibilidad: SE RUEGA NO FUMAR; PROHIBIDO EL PASO.

3. Uso de mayúscula inicial exigido por la puntuación.

De acuerdo con la posición que la palabra ocupe en el escrito, la puntuación exige su escritura con mayúscula inicial en los casos siguientes:

3.1. Si se trata de la primera palabra de un escrito o va después de punto: Hoy no iré. Mañana puede que sí.

3.2. Si sigue a los puntos suspensivos, cuando estos cierran un enunciado: Compramos mariscos, solomillos, vino... La cena resultó un éxito. Pero si los puntos suspensivos no cierran el enunciado, sino que este continúa tras ellos, la palabra que los sigue se escribe con inicial minúscula: Estoy pensando que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme. (→ puntos suspensivos, 1).

3.3. Después de los dos puntos, debe comenzarse el texto con inicial mayúscula en los casos siguientes (→ dos puntos, 1.3, 1.4 y 1.6):

a) Tras los dos puntos que siguen a la fórmula de encabezamiento o saludo de una carta: Muy señor mío: / Le agradeceré...

b) Tras los dos puntos que siguen al verbo fundamental de un documento jurídico-administrativo: CERTIFICA: / Que D. José Álvarez García ha seguido el Curso de Técnicas Audiovisuales...

c) Tras los dos puntos que anuncian la reproducción de una cita o palabras textuales: Pedro dijo: «No volveré hasta las nueve».

3.4. En frases interrogativas y exclamativas existen dos posibilidades:

3.4.1. Si la pregunta o la exclamación constituyen la totalidad del enunciado, y sus signos de cierre equivalen a un punto, la primera palabra de la pregunta o la exclamación se escribe con inicial mayúscula, así como la palabra que inicia la oración siguiente:

¿En qué año nació tu abuelo? Si no me equivoco, tenía la misma edad que el mío.

¡Qué miedo pasamos ayer! Se nos hizo de noche mientras bajábamos de la montaña.

3.4.2. Si la pregunta o la exclamación constituyen solo una parte del enunciado, pueden darse dos casos:

a) La pregunta o la exclamación inician el enunciado. En este caso, la primera palabra que sigue a los signos de apertura (¿ ¡) se escribe con mayúscula y la que sigue a los signos de cierre (? !) se escribe con minúscula: ¿Qué sorpresas me deparará este día?, me pregunto ante el espejo cada mañana. Esto ocurre también cuando se suceden varias preguntas o exclamaciones breves que pueden ser consideradas un único enunciado y separarse con signos de coma o de punto y coma: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿dónde naciste?

b) La pregunta o la exclamación no están colocadas al comienzo del enunciado, sino que siguen a otra palabra o palabras que también forman parte de este. En ese caso, la primera palabra de la pregunta o de la exclamación (la que sigue a los signos de apertura) se escribe con minúscula:
Natalia, ¿puedes ayudarme?
Pero ¡qué alegría tan grande verte por aquí!

3.5. Antes era costumbre, en los poemas, emplear la mayúscula al principio de cada verso, razón por la cual las letras de esta forma tomaron el nombre de «versales» (mayúsculas de imprenta). En la poesía moderna, esta costumbre está en desuso.