12 abr. 2009

Dejar... ¿Causar?

Analicemos este titular que publicó La Prensa Gráfica, por lo menos en su edición electrónica (y supongo que también en su edición en papel):

Tiroteo en bus deja 2 muertos y 7 heridos

Mucho se ha dicho en los libros sobre el uso del verbo "dejar". Diversas universidades, sabiamente, han tomado por fin consejo a la palabra escrita que norma el español y enseñan ya que "dejar", en el sentido de "causar algún efecto negativo", es una incorrección.

El Diccionario de la Lengua Española no tiene ninguna acepción que le dé validez a ese verbo usado con tal fin.

Es más, desde 2002, cuando quien escribe era corrector de estilo de La Prensa Gráfica, se entendía que usado en ejemplos como "Huracán deja daños", "Accidente deja 5 muertos", entre otros, es un error común y había que eliminarlo.

Así, vemos que el asunto no es para nada nuevo; sin embargo, el yerro parece no tener fin. Sigue vivo siete años después, aunque por lo visto ahora ya no lo corrigen.

El Vademécum de la Fundación Español Urgente sugiere el uso de otros verbos para ese fin, e incluso dice que "el español es rico en verbos que denotan causa: causar, producir, ocasionar, originar, dar lugar, etc.".

En resumen, había muchas formas de cambiar para bien ese titular, pero quizá sea siempre necesario recordarle a quienes escriben, a quienes corrigen y a quienes editan este tipo de normativas de uso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que exagerás con los significados. Una cosa es la falta de ortografía, en lo que estoy de acuerdo en erradicar, y otra es tratar de erradicar la lengua tal y como es. ¿Has leído a Andrés Bello? Pues ese es un mal ejemplo de lingüista a seguir (muy prescriptivo, con ideas desfasadas para la lingüística moderna que es descriptiva al 100%). Creo que es mejor discutir cosas que suceden hoy en día en nuestro español salvadoreño. Por ejemplo, me alegra cuando los periódicos nacionales utilizan verbos como ‘cancelar’ en su sentido salvadoreño. Si el significado de una palabra no aparece en X diccionario, entonces es tiempo de ponerlo (y los lexicógrafos tendrán trabajo). La gente no deja de usar las palabras sólo porque no aparecen en un diccionario (si no, hablaríamos el español del siglo XVIII, cuando se fundó la RAE). Bueno, un saludo.

Huele dijo...

Gracias por tu aporte, Anónimo. Solo una cosa: creo que confundís realidades lingüísticas con realidades normativas del español actual. Uno puede estar en desacuerdo con "X diccionario", pero hay que entender que representan a la regla actual, y hay que acatarla. Es normal que la lengua cambie y claro que hay trabajo para lexicógrafos, y mucho, pero no hay que agarrarse del clásico argumento de que los normativos son cuadrados para manchar el idioma.